12º concierto “Y toco porque me toca”

Retomamos las reseñas de conciertos y en breve nos pondremos al día con los audios para su escucha y descarga. Vaya nuestra disculpa lo primero por no haber podido llevarlo más al día, por diversos, variados y reiterados motivos. Igualmente agradecemos a Nuria y Raquel el acogernos para el Vol.12 en su casa, Zanzíbar, única edición que hemos realizado allí.

Cuesta arrancar y ordenar las ideas después de más de tres meses, lo cual no quiere decir en absoluto que se diluyera el recuerdo y las buenas sensaciones que todavía perduran en mi. Se dieron una serie de circunstancias particulares para que la edición fuera única, como siempre son todas las de “Y toco porque me toca” y además lo fuera también antes y después.

Quiero agradecer también a las hermanas Goizueta, Mar y Yem, y a Estela Castro, por hacer de puente y sumar juntos. Un placer.

Abrió Ana Santa esta rueda con sus canciones de corte country, tanto en voz como en ejecución en la guitarra. Increíble mimetismo el que nos ofreció con un estupendo inglés que nada tiene que envidiar a muchos artistas del otro lado del charco que practican este estilo de raíz, desnudo y auténtico en el caso de Ana. Dejó la noche apuntando maneras… Por cierto, no le toques ni una tilde ni una coma a tu nombre artístico porque tiene pegada.

Le tomó la vez Virginia Montaño (venida de Salamanca para la ocasión, aunque nacida en Málaga) con la funda llena de ilusiones, litros de cariño y optimismo, y las cuerdas vocales y de la guitarra vibrando emociones sostenidas y bemoles que le depararían aun más sorpresas en la noche… Virginia tiene una voz cristalina que es su aliada perfecta para no esconder ni una sola nota, ni una sola palabra, y amplificar así la autenticidad y veracidad de sus canciones.

El tercero en continuar la rueda fue Francis White. Francis, White, de Madrid, como él mismo se presentó. Aspecto extranjero, voz nada encajable en el entorno y espectro actual de solistas nacionales, así como una música muchísimo más internacional con enormes influencias indi. Suso Saiz, productor de su actual disco que todavía no había comenzado a grabar entonces, sabe de ello y así lo ha potenciado y dado notoriedad. Actualmente podéis escucharle ya en series de TV, etc. A nosotros nos enganchó ese 30 de marzo.

Erik Göransson siguió la Estela (guiño) avanzada por Ana y Francis, cantando en inglés y, aunque sueco, utilizó ese lenguaje como medio de expresión de sus canciones. Tuvimos la suerte de tener a Erik en esta edición ya que él vive en Barcelona y así poder disfrutar de sus canciones interpretadas con sentimiento y alegría. Una persona vital y sonriente hasta en sus canciones más introvertidas y aparentemente más tristes. Nos contagió de sus ganas.

Turno de Muerdo (Pascual Kantero) y vuelta al castellano más de fondo, reminiscencias de canción de autor clásico, transporte al otro lado del charco y recuerdos a Cuba, donde estuvo recientemente esparciendo su arte y empapándose del de allí. Voz penetrante, profunda y de volumen con genio, con entrega y pasión. Canciones comprometidas y ejecución impecable.

Y cerró la rueda Danieme, sinceridad y complicidad en escena y en sus canciones, con un toque divertido que hay que presenciar en directo para sacar todo el jugo que lleva. Es ahí donde Dani conecta bidireccionalmente con sus interlocutores. Sé de alguien que le tocó su amor por Galicia muy adentro…

Pero eso no fue todo.

Una de las sorpresas que comentaba tuvo Virginia, y todos, fue la presencia en la sala de Fernando Lucini, una de las personas que más está haciendo por la difusión, recopilación, análisis y propagación de la música de autor. Comprometido ya en su tiempo y con sus músicos contemporáneos, vuelve a engancharse ahora a la tremenda, prolífica y de enorme calidad generación de músicos que dan a conocer su arte en este complicado circuito actual, a veces tan desagradecido. Muchas gracias Fernando por tu trabajo y por tu asistencia aquella noche.

Y otra de las sorpresas fueron los bises, ya “off the record”, momento de expansión en el que sonaron versiones. Pero eso quedará en el recuerdo de cada uno de los asistentes…

Muchas gracias de nuevo a todos, participantes y público por aquella noche de la que todavía nos quedan las canciones. En breve estarán disponibles y podremos escucharlas, y escucharlas, reviviendo una bonita noche “Y toco porque me toca” del mes de marzo.

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